EL CEREBRO ADICTO
Verónica Guerrero Mothelet
INTRODUCCIÓN
Muchos hemos crecido con la creencia que las personas que consumen
alguna sustancia adictiva es por que quizá son malas o porque son vagas o
delincuentes… en fin hemos crecido en una sociedad que ha etiquetado a las
personas que tienen problemas de adicciones, dejándolos muchas veces en el
abandono, la discriminación, y de cierto modo el exilio de la sociedad “sana”,
sin tomar en cuenta los factores, sociales, biológicos, o bioquímicas que son
los que en realidad llevan a una persona a ser adicta.
En el desarrollo del siguiente documento abordaremos es tema de las
adicciones desde un punto de vista científico, de salud y mencionaremos los
factores de riesgo así como también la causa y los efectos de algunas
sustancias.
DESARROLLO.
¿El cerebro adicto?
Aunque tal vez algunos no lo hubiesen siquiera considerado alguna
vez, las adicciones en realidad son una enfermedad. Como ya lo habíamos
mencionado, anteriormente se ponía un a etiqueta a las personas con alguna
adicción incluso se les relegaba de la sociedad, para quienes tenían algún
familiar con alguna adicción era motivo de vergüenza, esto porque se
consideraba a las adicciones como un problema moral, y a los adictos personas
con muy poca fuerza de voluntad.
Sin embargo un estudio que demuestra como las adicciones sea cual
sea presenta los mismos síntomas lo cambió todo. A partir de esto se estudio
como reaccionaba el cerebro ante el consumo de sustancias, lo que se descubrió fue
realmente interesante…
El cerebro modifica su estructura,
química y funcionamiento, lo que es indicio que las adicciones es una
enfermedad, ya que realmente físicamente el cerebro se afecta, veamos lo
siguiente:
Efectos de algunas
sustancias
Nicotina. Estimulante que se encuentra en cigarros y otras formas de tabaco. Es
muy adictiva y al fumarse eleva el riesgo de cáncer, enfisema, trastornos bronquiales
y problemas cardiovasculares.
Alcohol. Su consumo puede dañar el cerebro y la mayoría de los órganos. Las
áreas cerebrales especialmente vulnerables a esta droga son la corteza cerebral
(funciones ejecutivas), el hipocampo (memoria y aprendizaje) y el cerebelo (coordinación
de movimientos).
Mariguana. Puede dañar la memoria y el aprendizaje de corto plazo, la
capacidad de concentración y la coordinación. Aumenta el ritmo cardíaco y puede
perjudicar los pulmones, así como elevar el riesgo de desarrollar psicosis en
personas vulnerables.
Inhalables. Sustancias volátiles que se encuentran en muchos productos caseros,
como pinturas, pegamentos y algunos aerosoles. Son extremadamente tóxicos y
pueden dañar el corazón, los riñones, los pulmones y el cerebro.
Cocaína. Estimulante que por la brevedad de sus efectos se suele
consumir varias veces en una sola sesión. Puede provocar graves consecuencias
médicas relacionadas con el corazón y los sistemas respiratorio, nervioso y
digestivo.
Fuente: National Institute on Drug Abuse
Algo que tienen en común estas sustancias, aparte de ser altamente
dañinas es que son altamente adictivas, pero ¿Qué es lo que las hace ser tan
adictivas?
Pues bien primero las drogas alteran algunas partes del cerebro, una
de ellas es el tallo, este tiene que ver con funciones básicas como respirar o
el sueño, o la corteza cerebral en donde encontramos la funciones tan
importantes como pensar o tomar decisiones, a esto le agregamos estas sustancias al entrar
al organismo interrumpen el proceso normal de comunicación neuronal. ¿Qué significa
esto? Pues bien, las células nerviosas se comunican por neurotransmisores que
son los que transmiten la información a un receptor, su estructura molecular
los hace compatibles como las piezas de un rompecabezas, lo que hace sencillo a
sustancias como las drogas que tienen una estructura molecular muy similar, el
adaptarse fácilmente al cerebro, por lo que literalmente literalmente es
engañado por quien consume la sustancia, pues bien estos neurotransmisores como
la dopamina por ejemplo que se encarga de la sensación de placer, se vea
alterado, al incrementarse los estímulos cerebrales por las drogas se
incrementa la cantidad de dopamina, lo que lleva a que la dopamina que se
produce naturalmente ya no sea suficiente, y el cuerpo pida cada vez mas, al no
contar con esta dosis a la que se ha fácilmente acostumbrado entonces la
persona que sufre dependencia se deprime, esto también puede ser causado por
que al alterar la bioquímica del cerebro, se pueden ver dañados otros
neurotransmisores como la Cero tonina por ejemplo.
Lo que hace aun más fuerte la adicción es que el cuerpo va
desarrollando una tolerancia a las sustancias, esto es, se acostumbra a una
cierta cantidad y necesita más cantidad para poder tener los mismos efectos.
Pero además de estos factores es importante mencionar que la edad,
la genética o el medio tienen mucho que ver en que un ser humano sea adicto o
no, por ejemplo, los adolescentes son más susceptibles a la adicción de
sustancias puesto que la parte del juicio y raciocinio se desarrolla hasta después
de los veinte años lo que lleva a que ellos toman sus decisiones mayormente por
impulso, su cerebro aun es altamente vulnerable y susceptible a la adicción, a
esto le sumamos factores como la genética, el medio (pobreza, falta de
preparación escolar, deportiva, falta de espacios para hacer ejercicio,
descuido de los padres) e incluso alguna enfermedad mental, hacen que se
agudice el problema, es por eso que hoy en día, aun cuando se sabe que ya
existe un tratamiento médico, la adicción debe ser tratada como un problema de
salud pública cuyo tratamiento debe ser integral, es decir, medico, psicológico
o psiquiátrico, ya que como un enfermedad crónica no puede mas que ser
controlada.
CONCLUSIÓN
Como problema de salud pública, una de las cosas que podemos hacer
nosotros como sociedad es prevenirlo, principalmente en los jóvenes, ya sea con
nuestros hijos, o amigos de nuestros hijos, también con la comunidad de la que
somos parte, informarnos más sobre el tema y si ya tenemos a una persona
cercana con éste problema no etiquetarla, buscar ayuda en los sitios correctos,
donde ofrezcan un verdadero apoyo integral, también tener cuidado digamos si
tenemos un familiar que ya se rehabilitó no ser parte de una recaída, recordar
que son enfermos y que para ellos no es cuestión de autocontrol o fuerza de
voluntad, los puede llevar a la muerte.
