sábado, 13 de junio de 2015

EL CEREBRO ADICTO

EL CEREBRO ADICTO
Verónica Guerrero Mothelet

INTRODUCCIÓN

Muchos hemos crecido con la creencia que las personas que consumen alguna sustancia adictiva es por que quizá son malas o porque son vagas o delincuentes… en fin hemos crecido en una sociedad que ha etiquetado a las personas que tienen problemas de adicciones, dejándolos muchas veces en el abandono, la discriminación, y de cierto modo el exilio de la sociedad “sana”, sin tomar en cuenta los factores, sociales, biológicos, o bioquímicas que son los que en realidad llevan a una persona a ser adicta.
En el desarrollo del siguiente documento abordaremos es tema de las adicciones desde un punto de vista científico, de salud y mencionaremos los factores de riesgo así como también la causa y los efectos de algunas sustancias.

DESARROLLO.
¿El cerebro adicto?
Aunque tal vez algunos no lo hubiesen siquiera considerado alguna vez, las adicciones en realidad son una enfermedad. Como ya lo habíamos mencionado, anteriormente se ponía un a etiqueta a las personas con alguna adicción incluso se les relegaba de la sociedad, para quienes tenían algún familiar con alguna adicción era motivo de vergüenza, esto porque se consideraba a las adicciones como un problema moral, y a los adictos personas con muy poca fuerza de voluntad.
Sin embargo un estudio que demuestra como las adicciones sea cual sea presenta los mismos síntomas lo cambió todo. A partir de esto se estudio como reaccionaba el cerebro ante el consumo de sustancias, lo que se descubrió fue realmente interesante…
El cerebro modifica su estructura,  química y funcionamiento, lo que es indicio que las adicciones es una enfermedad, ya que realmente físicamente el cerebro se afecta, veamos lo siguiente:

Efectos de algunas sustancias
Nicotina. Estimulante que se encuentra en cigarros y otras formas de tabaco. Es muy adictiva y al fumarse eleva el riesgo de cáncer, enfisema, trastornos bronquiales y problemas cardiovasculares.
Alcohol. Su consumo puede dañar el cerebro y la mayoría de los órganos. Las áreas cerebrales especialmente vulnerables a esta droga son la corteza cerebral (funciones ejecutivas), el hipocampo (memoria y aprendizaje) y el cerebelo (coordinación de movimientos).
 Mariguana. Puede dañar la memoria y el aprendizaje de corto plazo, la capacidad de concentración y la coordinación. Aumenta el ritmo cardíaco y puede perjudicar los pulmones, así como elevar el riesgo de desarrollar psicosis en personas vulnerables.
Inhalables. Sustancias volátiles que se encuentran en muchos productos caseros, como pinturas, pegamentos y algunos aerosoles. Son extremadamente tóxicos y pueden dañar el corazón, los riñones, los pulmones y el cerebro.
Cocaína. Estimulante que por la brevedad de sus efectos se suele consumir varias veces en una sola sesión. Puede provocar graves consecuencias médicas relacionadas con el corazón y los sistemas respiratorio, nervioso y digestivo.
Fuente: National Institute on Drug Abuse

Algo que tienen en común estas sustancias, aparte de ser altamente dañinas es que son altamente adictivas, pero ¿Qué es lo que las hace ser tan adictivas?
Pues bien primero las drogas alteran algunas partes del cerebro, una de ellas es el tallo, este tiene que ver con funciones básicas como respirar o el sueño, o la corteza cerebral en donde encontramos la funciones tan importantes como pensar o tomar decisiones,  a esto le agregamos estas sustancias al entrar al organismo interrumpen el proceso normal de comunicación neuronal. ¿Qué significa esto? Pues bien, las células nerviosas se comunican por neurotransmisores que son los que transmiten la información a un receptor, su estructura molecular los hace compatibles como las piezas de un rompecabezas, lo que hace sencillo a sustancias como las drogas que tienen una estructura molecular muy similar, el adaptarse fácilmente al cerebro, por lo que literalmente literalmente es engañado por quien consume la sustancia, pues bien estos neurotransmisores como la dopamina por ejemplo que se encarga de la sensación de placer, se vea alterado, al incrementarse los estímulos cerebrales por las drogas se incrementa la cantidad de dopamina, lo que lleva a que la dopamina que se produce naturalmente ya no sea suficiente, y el cuerpo pida cada vez mas, al no contar con esta dosis a la que se ha fácilmente acostumbrado entonces la persona que sufre dependencia se deprime, esto también puede ser causado por que al alterar la bioquímica del cerebro, se pueden ver dañados otros neurotransmisores como la Cero tonina por ejemplo.
Lo que hace aun más fuerte la adicción es que el cuerpo va desarrollando una tolerancia a las sustancias, esto es, se acostumbra a una cierta cantidad y necesita más cantidad para poder tener los mismos efectos.
Pero además de estos factores es importante mencionar que la edad, la genética o el medio tienen mucho que ver en que un ser humano sea adicto o no, por ejemplo, los adolescentes son más susceptibles a la adicción de sustancias puesto que la parte del juicio y raciocinio se desarrolla hasta después de los veinte años lo que lleva a que ellos toman sus decisiones mayormente por impulso, su cerebro aun es altamente vulnerable y susceptible a la adicción, a esto le sumamos factores como la genética, el medio (pobreza, falta de preparación escolar, deportiva, falta de espacios para hacer ejercicio, descuido de los padres) e incluso alguna enfermedad mental, hacen que se agudice el problema, es por eso que hoy en día, aun cuando se sabe que ya existe un tratamiento médico, la adicción debe ser tratada como un problema de salud pública cuyo tratamiento debe ser integral, es decir, medico, psicológico o psiquiátrico, ya que como un enfermedad crónica no puede mas que ser controlada.

CONCLUSIÓN


Como problema de salud pública, una de las cosas que podemos hacer nosotros como sociedad es prevenirlo, principalmente en los jóvenes, ya sea con nuestros hijos, o amigos de nuestros hijos, también con la comunidad de la que somos parte, informarnos más sobre el tema y si ya tenemos a una persona cercana con éste problema no etiquetarla, buscar ayuda en los sitios correctos, donde ofrezcan un verdadero apoyo integral, también tener cuidado digamos si tenemos un familiar que ya se rehabilitó no ser parte de una recaída, recordar que son enfermos y que para ellos no es cuestión de autocontrol o fuerza de voluntad, los puede llevar a la muerte.